En el estudio de los circuitos de corriente alterna existe un concepto clave, el cual es el denominado factor de potencia. Este elemento es de mucha trascendencia, pues impacta específicamente en la facturación de las tarifas de consumo de energía eléctrica en el sector industrial. A continuación explicaremos de la manera más sencilla y clara posible este concepto.

¿Qué es el factor de potencia?

La eficiencia, rendimiento o aprovechamiento de nuestro sistema eléctrico se puede medir gracias al factor de potencia. En un circuito de corriente los receptores se encargan de convertir la energía eléctrica en otro tipo de energía, ya sea calorífica, luminosa o mecánica. A esa energía se le conoce como energía absorbida o potencia aparente. Pero resulta que no toda la energía suministrada se logra transformar en energía útil.

Ahora bien la energía aparente que sí se convierte en energía útil se le da el concepto de potencia activa. Y la energía aparente que en el proceso al generar campos magnéticos se pierde se le denomina potencia reactiva.

¿Cómo se calcula?

De manera sencilla podemos explicar que el factor potencia es la relación que existe entre la potencia reactiva y la potencia activa. Siempre se busca que la potencia activa esté lo más cercano posible a la potencia aparente. 

Para llevar a cabo el cálculo se recurre al triángulo de potencia, en donde el cateto vertical corresponde a la potencia reactiva y el horizontal a la potencia activa, la suma vectorial da lugar a la hipotenusa la cual sería la potencia aparente. Ese ángulo phi nos permitirá saber cuánta potencia reactiva y cuánta potencia activa hay en un total de potencia aparente. Resultando el coseno de esta ángulo phi, el factor de potencia.

¿Y por qué nos importa tener todo esto lo más claro posible?, porque siempre se intentará mantener que nuestros circuitos tengan una mayor potencia activa y una mínima potencia reactiva, esto con el objetivo de lograr un fin último en los recibos de nosotros, los consumidores. 

Repercusiones de un bajo factor de potencia

Un bajo factor de potencia se va a reflejar de manera muy precisa en varios aspectos, ya sea en corto y mediano plazo genera ciertas repercusiones, de las cuales mencionaremos las siguientes:

  • Mayor consumo de corriente en todas las instalaciones eléctricas
  • Sobrecarga de transformadores, generadores y líneas de distribución
  • Constantes caídas de tensión 
  • Incremento en los recibos de consumo eléctrico 

Las empresas generadoras de energía al tener un bajo factor de potencia terminan sufriendo una serie de afectaciones en el rendimiento general y en la durabilidad de su infraestructura. Sus equipos requieren mayor cantidad de energía que la que en realidad necesitan para realizar el trabajo proyectado. Al no tener un factor de potencia óptimo, requieren aumentar el suministro a cantidades de energía superior a lo necesario.

¿Cómo saber si necesito corregir mi factor de potencia?

Es muy sencillo, con solo revisar nuestro recibo podemos darnos cuenta si tenemos que corregir nuestro factor de potencia.

En el caso de México el recibo de CFE indica cuál es nuestro factor de potencia, recordemos que este es un término que se encuentra en tarifas industriales. En caso de ser menor de .90, aplica penalización, lo cual es el motivo suficiente para buscar corregir el factor de potencia.

La medida a llevar a cabo para corregir el bajo factor de potencia es mediante bancos de capacitores fijos o variables. Al emplearlos los cambios a favor de reflejaran de manera inmediata.

Schneider Electric caracterizándose por aportar de manera permanente avances tecnológicos dentro del sector eléctrico, ofrece en el mercado la solución del Banco de Capacitores UL/CSA, el cual garantiza el aumento de la disponibilidad de potencia en transformadores y líneas de distribución, así como un monitoreo de rendimiento para un seguimiento de mantenimiento optimizado.

Para una elección inteligente, contacta a un asesor de EEGSA para recibir información más precisa y solicitar una cotización sin compromiso.